Forosdeportivos.com
No te olvides visitar: Mercafutbol.com | Servifutbol.com | Motor21.com | Infodeporte

Forosdeportivos.com no se hace responsable de los comentarios publicados por los usuarios registrados. En caso de contenidos ilegales, Forosdeportivos.com colaborara con las autoridades pertinentes.

Julio 29, 2010, 04:36:19 *
Bienvenido(a), Visitante. Por favor, ingresa o regístrate.
¿Perdiste tu email de activación?

Ingresar con nombre de usuario, contraseña y duración de la sesión
Noticias:
 
   Inicio   Ayuda Buscar Calendario Ingresar Registrarse  
Páginas: [1]
  Imprimir  
Autor Tema: Mi tanga favorito  (Leído 93 veces)
maximus
Jugador del filial


Karma: 0
Mensajes: 10


Ver Perfil
« : Noviembre 25, 2009, 06:58:37 »

Mi tanga favorito
Hace algún tiempo que las cosas no van del todo bien, pero todavía queda algo de la pasión de entonces. No estoy segura de que nuestra historia vaya a alargarse más de, quien sabe, mañana, o quizá, dentro de 2 años, pero todavía tengo ganas de que me folle como antes.

José Luis tiene más o menos claro que hay alguien que me hace vibrar como él lo hacía en los viejos tiempos, pero sigue el famoso principio de, ojos que no ven…  Se acercaba el día de nuestro aniversario y quería sorprenderlo, para ello, tenía preparada una caja azul con un horroroso lazo rojo, que tenía intención de llenar con mi tanga favorito, el tanga con el que acababa de pasar la noche.

Preparé un buen desayuno tipo british breakfast, de esos que le levantan a una las ganas de volver a la prehistoria, quitarse todos los putos prejuicios sociales y comerse o mejor dicho, devorar, todo el plato con las manos. Me di un gran baño, tenía permiso para faltar al trabajo, el agua estaba caliente y aproveché la situación para poner música, juguetear con mi patito de goma y pensar en el buen momento que me esperaba unas horas después.

Con el pelo todavía mojado y tumbada en la cama, estiraba la pierna derecha lo más alto posible, haciendo fuerza para ver todos mis músculos rodeados de piel brillante y recientemente depilada, me gusté, para tener 28 años, conservaba unas espléndidas piernas de estudiante de secundaria. Mis pechos se mantenían duros, más grandes que hace años pero con el contorno bien dibujado y los pezones con esa aureola oscura, casi perfecta.

Escogí las medias que más le gustaban, esas con una tira a la altura del muslo que a veces dejo entrever a través de mi falda, ya sabes, cuando estamos rodeados de gente, pero nadie nos ve.

Salí de casa con mi chaqueta, la falda más eróticamente correcta que encontré y la cajita que portaba mi tanga destino a la tienda de entregas a domicilio, desde la que José Luis recibiría el pequeño detalle.

Siempre me ha excitado estar en la calle sin bragas, desde que lo probé por primera vez, es un vicio que día a día fomento más. Llegué a la cafetería desde donde esperaría su llamada, pedí el segundo café de la mañana y me puse a leer el periódico, no sin antes, fijarme un poco en la fauna que había allí. Dos viejos que hablaban de fútbol, dos camareros demasiado maduritos como para desear que me invitaran al café y un tipo de unos 30 que leía distraídamente el periódico, fumaba sin parar y bebía zumo de naranja despistadamente.

Hacía una hora que estaba allí, me había leído el periódico, tomado dos cafés y estaba por pedirme una cerveza con pincho de tortilla cuando veo que se levanta el chico de enfrente, el del periódico y los cigarrillos, pasa cerca de mí y se dirige parsimoniosamente hacia el cuarto de baño. No tiene mal culo, medirá 1.75, moreno, le hace falta un corte de pelo y en general, la ropa que lleva no le sienta nada mal, no es la hostia, pero tiene su cosa. Estaba yo pensando en estas cosas cuando suena el móvil, es José Luis, ha recibido mi regalo, tiene un subidón tremendo y dice que en media hora se planta en la cafetería, termina la conversación diciendo que en esos momentos, está oliendo la parte de mi cuerpo que más le gusta. Demasiado típico.

El chico vuelve del baño y mientras se acerca, se me queda mirando, no le aparto la mirada, dobla el pasillo para sentarse en la barra y medio sonriendo, o eso creo yo, continúa con su interminable periódico mientras enciende otro cigarrillo. Me gustan sus labios, son gruesos, carnosos y parece tan distraído, me apetece captar su atención, estoy cachonda, un pliegue de mi falda juguetea entre mis glúteos y me están entrando unas ganas tremendas de orinar.

Nada más levantarme, como quien mira despistado hacia ninguna parte, clava sus ojos en mí, iniciando el recorrido visual en mis muslos, parándose en mi cintura y acabando en mis ojos, su mirada es fija, sin alteraciones, me incomoda, no, no me incomoda, me pone nerviosa. Hoy estoy especialmente radiante, siempre coincide con días en los que no trabajo y se me nota en la cara, me miro al espejo y me gusto.

Ya de vuelta del lavabo, antes de sentarme, giro la cabeza en su dirección, sigue sentado, pero parece que ha abandonado el interminable periódico y tranquilamente, apura el cigarro mientras ladea la cara en busca de mi culo. Cuando voy a hacer un gesto indicando mi cierta incomodidad, el muy cabrón, se pone otra vez a leer, me aburro, José Luis está tardando demasiado.

Llevo una caña, medio pincho y voy a por la segunda, de vez en cuando, cruzo miradas con mi vecino de enfrente, cada vez son más largas, me está gustando este tipo, tiene cara de malo.

Acabada la segunda caña, la atracción entre los dos es cada vez más evidente, cruzo las piernas, la tira de mis medias rozan la suave piel de mis muslos, la camisa entreabierta, sin enseñar nada, pero sugerente, él, cada vez más inquieto, ya no lee el periódico con tanto interés y se mueve encima del taburete algo más nervioso que antes. Definitivamente, José Luis esta tardando mucho, pero no me importaba, el juego de miradas, la sensación de disfrutar de lo desconocido aderezado con el alcohol de buena mañana, está haciendo que me apetezca ver esos ojos mirándome con impaciencia, deseosos de sexo.

Cruzo un poco más las piernas, hasta el punto de mostrarle la fantástica tira de mis medias, la raja de mi falda se abre por fin para él, en ese momento, cierra lentamente el periódico por la parte de noticias internacionales y pasa a mirar descaradamente, todo lo que yo quiero que vea.

Me sonríe, le sonrío y mientras lo hago, abro las piernas, lentamente, hasta ofrecerle el espectáculo de mi sexo solamente truncado, por la fina tela negra de mi falda. El mira, sin tapujos, intercambiando mis piernas con mi cara y yo, siento que aumenta por momentos el deseo de que deje de mirarme para pasar a tocarme, acariciarme, besarme, morderme.

Después de unos minutos siguiendo el ritual, se acerca a mi mesa, se sienta a mi lado, acaricia mi cara y comienza a besarme, acompañando cada beso, con un tierno mordisco en el labio inferior.
Video de sexo fuerte con madurita viciosa
Video porno duro con negra tetona
Porno con rubia lesbianas
Follando con una rubia ninfomana
Trio interracial de negro con dos rubias putas
Follando con una enfermera viciosa
Rubia cachonda en video amateur
Casting con dos jovencitas culonas
Sexo fuerte con su vecina
Porno con interracial con morena viciosa
Video de madurita en follada anal
Sexo casero con una gorda viciosa
Video de guarra dando brutal mamada
Video de sexo anal con recien casados
Madurita viciosa follada por una gran polla
Porno casero con pareja joven follando
Trio con una jovencita puta
Negro desgarrando a jovencita
Video de hermosas lesbianas calientes
Sexo anal duro con jovencitas super viciosas
Sexo amateur con madurita golosa
Follada dura a morena cachonda
Sexo casero con hermosa rubia
Corrdia facial a madurita puta
Tetona guarra follada brutalmente
En línea
Páginas: [1]
  Imprimir  
 
Ir a:  

Impulsado por MySQL Impulsado por PHP Powered by SMF 1.1.11 | SMF © 2006, Simple Machines LLC | Sitemap XHTML 1.0 válido! CSS válido!
Página creada en 0.16 segundos con 17 consultas.